Japón con niños, nuestra experiencia.

Comenzaré diciendo que en numerosas ocasiones nos preguntamos en casa qué destino nos gustaría repetir, o cuál nos ha dejado con ganas de más. Pues bien, siempre nos quedamos con Japón, incluso al regreso de cualquier otro gran viaje, el peque sigue recordando el viaje a Japón como algo extraordinario.

Y es que Japón tiene algo que atrapa, no sé si es por el choque cultural o por lo avanzada que está su sociedad en muchos sentidos, pero la realidad es que el viaje de 18 días se nos quedó corto.

Viajamos a Japón la primavera de 2018, intentamos cuadrar las fechas para hacerlo coincidir con el Sakura o la floración de los cerezos y su celebración, el Hanami. El peque acababa de cumplir 6 años y estaba súper emocionado con el viaje, cómo siempre, porque no hay regalo que más emocione a mi hijo que decirle que nos vamos de viaje, la cara de felicidad no hay regalo que la iguale.

Camino de la filosofía, Kioto.

A pesar de que el vuelo es largo, nostros hicimos Valencia-Madrid y después un vuelo directo a Tokio Narita de unas 13 horas, llegamos cansados pero ilusionados, pues las ganas de conocer superaron el sueño.

Nada más llegar recogimos todo lo que habíamos reservado previamente online, los JR Pass y el wifi. Cogimos el tren dirección a Shinjuku dónde nos alojamos y comenzamos la aventura 🙂

En los 18 días en los que visitamos Japón vimos muchos templos, son excursiones culturales, por lo que si se puede es bueno alternarlas con visitas a otras zonas algo más animadas, ya que puede convertirse en algo aburrido para los niños.

Acceso a los templos de Nikko.

Nuestro viaje se centró en visitar los siguientes lugares: Tokio, Osaka, Kioto, Nara, Hakone y Nikko, entre trayectos aprovechando que teníamos el JR Pass de 14 días, imprescindible si no queréis arruinaros comprando billetes de tren, hicimos varias paradas como por ejemplo visitar el castillo de Himeji o parar en Utsonomiya a comprar unas deliciosas gyozas.

El JR Pass, es una opción disponible únicamente para turistas y que te permite viajar en tren por todo el país de una manera mucho más económica que comprando los billetes sueltos. Para organizar nuestro viaje nos apoyamos mucho en el blog de Japonismo, desde allí hay unos links para poder comprar los JR Pass y alquilar el wifi, pues a través de ellos hicimos todas estas gestiones, que menos después de toda la información que proporcionan y que por cierto vale millones.

https://japonismo.com/?s=jr+pass&post_type=product

https://japonismo.com/?s=wifi&post_type=product

A continuación os voy a hablar de los lugares que más llamaron la atención del peque y dónde mejor se lo pasó:

Los dos IMPRESCINDIBLES, subir en tren bala y la experiencia Karaoke.

Shinkansen, tren bala.

En Osaka:

Parque del castillo de Osaka, a la entrada de los jardines hay un parque infantil muy grande y chulo, perfecto para quemar algo de energía.

Parque castillo de Osaka

Torre Tsuntenkaku, en el distrito de shinsekai, tiene 103m de altura, en su inetrior hay un montón de tiendas con cosas super chulas, allí compramos unos calcetines de Arale super cuquis. Además hay una exposición de Muscle man 😉

Torre Tsuntenkaku, Osaka.
Tienda de souvenirs, Torre Tsuntenkaku.

https://www.tsutenkaku.co.jp/

https://www.tsutenkaku.co.jp/Guide-pdf/2019mishiranguide_english.pdf

El Dontombori, un barrio de lo más animado, lleno de tiendas y restaurantes con unos carteles animados geniales que divierten mucho a los niños, en la tarde noche hay muchísimo ambiente y una variedad gastronómica muy amplia.

Dontombori, Osaka.

En Kamamura:

El Gran Buda de Kamamura, su tamaño impresiona y se puede subir a su cabeza por una escalinata interior.

En Nara:

Sus jardines para correr y jugar y los ciervos, hay muchos y les encanta la gente, verlos y poder acariciarlos le encantó.

Nara.

En Miyajima:

El «misterio» de porque el Tori de la playa a unas horas está bañado por el mar y a otras se puede llegar caminando hasta él, además aprenden algo sobre las mareas.

Tori, Mijayima.

En Himeji:

El castillo de Himeji, es muy bonito y además se puede acceder a él y subir un montón de escaleras hasta lo más alto, rematarlo con un picnic en el parque hizo que el peque disfrutara mucho de la excursión, en las máquinas expendedoras del parque probamos la fanta de melón 😉

En Kioto:

El pabellón Dorado, es bonito y tiene unos jardines muy cuidados para dar un paseo agradable y descubrir los nenúfares.

Una visita nocturna al templo de Kiyomizudera, sus calles por la noche son como un cuento de misterio y visitar un templo iluminado de noche es una aventura.

Fushimi Inari y su largo camino de Toris hasta llegar arriba del todo, haciéndolo tipo gincana e intentando hacer una foto en la que no salga nadie más, puede ser un reto divertido.

Templo Fushimi Inari, Kioto.

El parque de bambú de Kioto, le encantó ver lo alto que puede llegar a ser el bambú.

El parque Iwatayama, lleno de monos a los se les puede dar de comer alimentos que venden allí, campan a sus anchas y a los niños les divierte. De subida hasta la zona donde están los monos, hay un parque con unos toboganes muy chulos.

Parque Iwatayama, Kioto.

En Hakone:

La ruta de los transportes de Hakone es una experiencia divertida para los peques, subimos en funicular, teleférico y barco, si hace un poco de viento el teleférico se puede convertir en una atrcción de feria 😉

En la parada alta del teleférico, comer huevos cocidos negros, cocinados en las calderas de la zona volcánica de Owakudani, además están especialmente buenos.

Ruta de los transportes, Hakone.

La experiencia Onsen también es guay para los peque y además relaja un poco, que no viene nada mal…

En Tokio:

Subir al mirador de la torre Roppongi Hills, con 238 me de altura ofrece unas vistas impresionante de Tokio sobretodo al anochecer.

Shibuya, el cruce más transitado del mundo, alucinan de la cantidad de gente que hay y todos los pasos de peatones en todas direcciones, desde el Starbucks si coges zona con vistas puedes dedicar un rato a observar la multitud.

Shibuya, vista desde Starbucks.

Akihabara, lleno de locales con videojuegos, tiendas de anime, manga, luz, color, aunque tiene su lado para adultos a los niños les pasa bastante desapercibido. Nuestra visita coincidió con un evento de Sega y lo pasamos muy bien haciendo una gincana para conseguir una bolsa gigante de Sega.

Evento Sega, Akihabara.

La Tokyo Character Street, es un pasillo subterraneo en la estación central de Tokio, tiendas de personajesde dibujos, hello kitty, pokemon, doraemon… todos los productos que uno se pueda imaginar.

Sacarse el carnet de conducir en la Toyota de Odaiba y subir en sus simuladores.

Toyota, Odaiba.

Una visita a Disneyland Tokyo, ésta fue nuestra recompensa para el nene al final de un viaje tan intenso, y la verdad que disfrutamos todos mucho, en Japón todo es super eficiente, jamás he visto subir y bajar a gente tan rápido de una atracción, por lo que todo funciona ágil y en una sola jornada en el parque aprovechamos un montón. Curioso resulta la cantidad de sabores de palomitas diferentes que puedes encontrar y el snack de muslo de pavo.

Hasta aquí el resumen de nuestra experiencia japonesa con nuestro hijo y las cosas que a él más le gustaron, espero que os resulte útil para organizar vuestro viaje familiar a Japón. Si dudáis si ir o no con niños, nuestra opinión es que es un destino genial para viajar en familia.

¡Feliz viaje!

@peketrips

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *